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Cuento - Mito: Los panaderos del diente de león

En Argentina se denomina panadero a los que amasan pan y también a la pompa de semillas que resulta de la flor del diente de león, y que los niños cortan con cuidado para soplar de una vez y desperdigar las semillas voladoras.

A este cuento lo escribí inspirado por los niños y los panaderos nómades

 

 

Dandélion

Había una vez una hermandad medieval de guerreros, aprendices y defensores de los misteriosos ritos del pan en el templo sagrado de Eleusis, esto se había transformado en arte mayor de la alquimia del pan para la transformación personal. En el templo de los misterios de la verdad y la vida eterna se guardaban y realizaban ritos con una extraña mezcla granos machacados, agua y un poco de masa mágica, poción sabia y sanadora, disponían la mezcla ya madura en un hueco de calor produciendo un alimento doble, luego entregaban secretamente estas obleas y así sostenían el mundo sagrado a pesar de el mal que se avecinaba.

Cuatro de ellos cabalgaban siempre por los bosques, lejos de las poblaciones, llevando masa bendita de Eleusis, masa madre, para renacer su magia en estos panes, huían de los intereses de codicia y poder de otros panaderos aburguesados, cultores de harinas blancas y azucares, de empleados-esclavos del tiempo y la rutina, de aditivos tóxicos y pesadas maquinas que redujeron el pan a nada, cuando en realidad la palabra "pan" había nacido como "todo" y de allí el alimento doble de origen ceremonial, alimento para el cuerpo y para el alma.

En esta persecución que amenazaba con extinguirlos decidieron pedirle al mago del templo del fuego que los reduzca para perdurar. Y él, innombrable señor del corazón ardiente de un horno, en un célebre encuentro circular, bajo la luna llena de Tauro los convirtió en los panaderos del diente de león, Dibujaron en la tierra un gran circulo con sus espadas, circularon como la redonda luna que pendía esa noche sobre ellos y se ubicaron en cruz, en el centro el mago se encendió fulminante y desaparecieron los cinco de una vez, como relámpago que deja todo a oscuras.

Al ponerse la luna y nacer la luz del nuevo día brotaron plantas en ese círculo abandonado, cuatro plantitas en sus posiciones. Llegaron allí cabalgando los perseguidores, enviados por la mafia del pan hueco almibarado, como manto negro cruzaron varias veces sobre el lugar trazado buscando a los 4 guerreros. Sabiendo estar cerca revisaron cada rincón pasando por encima de las diminutas plantas, dando vueltas y sin hallar nada se fueron.

Se fueron alejando del circulo mágico por siglos, acercándose a sus patrones, a sus paredes azulejadas y mesadas de acero, lejos del sol y de la tierra, entre sustancias "purificadas" y sintéticas, amasando sin tocar la masa, aturdidos del encantamiento de las vitrinas iluminadas y el poder de los plazos fijos.

Pero esos días siguientes del encantamiento los guerreros crecieron en el círculo con su nueva fuerza concentrada, pareciendo apenas indefensas plantitas, la raíz penetró la oscuridad en dirección opuesta al sol, ayudada por las hojas que giraron afiladamente en círculo tomando forma dentada, cuando alcanzaron el punto de maduración rápidamente lanzaron tallos altos con una flor amarilla que tomando la mano al sol pronto había reunido los cabos del misterio entre lo oscuro y lo luminoso y se resumía en un globo de mensajes esenciales. El viento los desperdigó volando como antes gustaban cabalgar, y fueron llegando de esa forma a todo el planeta, ocultándose sin ocultarse, defendiéndose siendo muchos pequeños seres al costado de cualquier camino, en los parques, jardines y sendas peatonales de las atestadas ciudades, donde persona hay para buscarlos ellos están, esperando renacer con su magia panadera.

Desde aquel tiempo remoto y eterno se ocultan en la tierra y toman la forma de la planta diente de león, llamada Taraxacum o Dandélion, a la espera de renacer en la esencia de panaderos al viento, libres, de hacer pan para todos los que necesitan alimento doble, del cuerpo y del espíritu. 

Lanzan una frágil bolita pomposa de diminutos panes-semilla parapentados que inician su viaje colgados en el aire libre y movedizo. 

Pero estos "panaderos" plantiformes fructifican en su sentido mas profundo cuando un niño los arranca despacito y lanza el vuelo de las semillas panaderos con su alegre aliento, un soplido que navega por el tiempo impulsando el mensaje lejos, tan lejos como nunca nada vuela, de aquí al eterno presente. Es el autentico vuelo de un niño con la semilla de panadero del diente de león.

Algunos niños salen de la infancia imantados con la fragancia del vuelo del diente de león que habrán soplado alguna vez jugando entre la hierba, salen de la inocencia y crecen en su propia dirección, sueñan con símbolos e ideales, se convierten en amasadores nómades, guerreros de algún modo siendo fieles a si mismos, de raíces profundas en la noble y sagrada tierra . Amasan esponjas de trigo, alimento doble según el misterio de los antiguos guerreros del diente de león que ahora regresan, son carne en ellos.

Ya casi no huyen, aprendieron a no luchar y camuflarse, venden y regalan panes por lugares impensados, no tendrían ni comercios ni empleados, evitan utilizar maquinas enloquecidas, de rugido jurásico o de temblor electromagnético, nunca apartarían sus manos de la masa viva que bulle y reclama, saben encender fuego a tiempo en pequeñas cuevas de calor concentrado y al fin se pasean alegres con sus panes para encontrar a los que necesitan el doble alimento, mensaje y sustento, medicina y nutrición, en la mirada y su sonrisa se revela que la alquimia trasmutadora florece por ellos desde el tiempo remoto de Eleusis, a través de ellos y de sus panes.

Somos los Guerreros del Diente de León desperdigados por el globo, se percibe en el soplido del viento, no nos conocemos pero sabemos que ya somos un ejercito silencioso amasando de verdad. 

Los cuatro guerreros nomades de Eleusis: iithor, Solinum, Mirum y Taraxacum.

Mirum guerrera negra africana, mujer esbelta de mirada profunda pasa de la serenidad a la acción rápidamente, tiene un escudo de invisibilidad, amasa y modela panes con filigranas celtas, su principal arma es un látigo pivotante, profundiza en toda oscuridad encontrando el sentido claro, su animal aliado: serpiente. Hermana de los arroyos murmurantes.

Taraxacum guerrero rojo americano, con una espada dentada y centelleante, ejercita su habilidad como una practica de taichi, su armadura es de color verdeplateado, aprendiz de mago alquimista que aun no llegaba a ser mago, el lleva la masa madre y hace la primera mezcla, su animal aliado: tigre, hermano del viento acelerado en los desfiladeros.

iithor, guerrero blanco nórdico de alta talla, entona el poder del rayo alzando su mazo en forma de hacha doble, su animal aliado es un ave rapaz parado en su hombro, su armadura es amarilla y dorada, es el que cocina el pan alzando su invocación de poder al sol, hermano de las estrellas solitarias.

Solinum guerrera amarilla de origen oriental de cara blanca redonda, ojos rasgados, y cabellera levitante, armadura violeta brilla en todas direcciones, hermana de los árboles y las medusas, su poder es su canto como de sirena que enloquece al que no esta a su altura.

   

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Pablo Perret

Actual.: Sábado 17 de Septiembre, 2005

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